Charly García, modelo para armar

Por Laura Santos

Roque di Pietro reconstruye al artista a través de sus recitales desde 1956 hasta 1993 en Esta noche toca Charly.  Además, cuenta su historia a través de entrevistas con su familia y con figuras que caracterizaron la escena del rock nacional durante sus comienzos.

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A la hora de elegir un personaje fundamental del siglo XX en la historia de la música argentina, a nadie se le ocurriría dejar afuera a Carlos Alberto García Moreno, Charly. Celebrado, amado y rechazado por muchos, El músico tiene su lugar entre los grandes del rock e inspiró muchas obras biográficas, que registran su excéntrica personalidad y  los momentos de su vida que ayudaron a construir la imagen del único rockstar del país.

En Esta noche toca Charly, (Gourmet Musical), el periodista Roque Di Pietro relata cómo fueron los recitales de García desde 1956 (en el Conservatorio Thibaud-Piazzini) hasta diciembre de 1993, cuando Charly tocó en el estadio de Ferrocarril Oeste, un concierto en el que los fanáticos presintieron lo que vendría más tarde: su etapa Say No More.

Si bien la obra de Di Pietro gira en torno a los shows, hay también un espacio para las anécdotas de la infancia del músico; los años en el conservatorio, el descubrimiento del famoso oído absoluto y los primeros conciertos en los que interpretó a Chopin, Bach, Schubert.

También hay testimonios de la familia y otros, que tal vez son los que menos aportan a la obra de Di Pietro. El pianista argentino Alexander Panizza, por ejemplo, se permite dudar de la genialidad de Charly cuando tocaba clásicos en el piano a los 12 años. Un dato menor que no suma, ¿a quién le importa si García era un genio musical a los 12?

Por lo demás, se destaca el exhaustivo trabajo de archivo realizado por el autor que, sumado a los testimonios, convierte al libro en un imprescindible para descubrir el detrás de escena de los conciertos del músico más importante de la Argentina.

Esta noche toca Charly repasa críticas de las revistas especializadas de la época como Pelo, Expreso Imaginario y Periscopio. También recopila entrevistas y relata anécdotas de las notas en las que Charly, como es de esperar, termina incomodando al periodista o conductor.

Nito Mestre recuerda la visita al programa de Mirtha Legrand al que asistieron para promocionar cada uno su disco y por la que Charly fue muy cuestionado en el mundillo del rock. El final de la presentación tuvo como saldo el enojo de la conductora, porque Nito derramó el café al servirlo y la diva se molestó. El balance de los músicos fue: “Está bien, la hicimos embroncar a la vieja”.

Los testimonios de Sibila Camps, Gloria Guerrero, Miguel Grinberg, Víctor Pintos y otros periodistas aportan una pincelada de cómo eran los recitales en los comienzos del mal llamado rock nacional.

El 24 de marzo la revista Humor publica una nota de Gloria Guerrero, Charly presidente, en la que cuenta que durante la presentación del músico en Obras en 1983, el público gritaba “¡Los desaparecidos, que digan donde están!”, a lo que Charly respondió: “¿Quieren cantar eso? Cántenlo, está perfecto, pero acá no va a haber nadie que les responda, así que vamos a seguir con la música”. El público, enfervorizado, terminó gritando: “¡Charly presidente! ¡Charly presidente!”. En la nota, la periodista afirmaba que, para algunos seguidores del rock, el músico estuvo a punto de ser condenado por su aparente falta de compromiso en un momento tan crucial.

Pasado el tiempo, Guerrero le cuenta al autor de este libro: “(…) Varias décadas después, y a piña limpia, ya estamos -un poco- listos para los modos irónicos (muchas veces brutales) de García. Pero hay que comprender que por aquel entonces todos estábamos en pañales. Él no, claro… él ya sabía comer con cubiertos… y a nosotros todavía nos tienen que seguir cortando el churrasco en pedacitos”.

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Las críticas de los recitales con sus distintas bandas: Sui Generis (grupo del que Pappo dijo “Ablandó las milanesas”), pasando por La Máquina de Hacer Pájaros, Serú Girán y el debut de García como solista, agregan color a la carrera del músico más multifacético y extravagante del rock local.

 

El libro contiene más de cincuenta entrevistas a sonidistas, músicos, periodistas, además de un magnífico archivo y documentos inéditos. Para los fanáticos, Esta noche toca Charly resulta -como lo aclara la bajada del título- un viaje por los mejores y peores períodos del músico. Y es, además, un libro de consulta imprescindible. Los que no conocen demasiado o no son seguidores del líder de Say No More, hallarán gran parte de la historia musical de un personaje excéntrico, genial, provocador, a veces insoportable, querido y detestado por igual, pero que es aún hoy, un pilar de la música argentina.

 

Esta noche toca Charly: un viaje por los recitales de Charly García (1956-1993), por Roque Di Petro.

Gourmet Musical, 2017.

608 páginas.

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