El padre: una revancha feminista en el asfixiante patriarcado

Por Loli Cuestas

Enquistada en la problemática de género, la obra de August Strindberg pone el foco en las dudas sobre la paternidad y la visión misógina del autor sueco. La adaptación de Marcelo Velázquez saca lustre y cumple lo prometido.

000160049

“Todo puede suceder.
Todo es posible y probable.
El tiempo y el espacio no existen.
En un frágil marco de realidad,
la inauguración gira
y teje nuevos modelos”.
Strindberg. A Dream Play

El legado dramático del sueco August Strindberg (El padre, La señorita Julia, Acreedores), pionero del teatro moderno, se centra en la puja de poder entre los sexos, la crisis de la institución matrimonial y las pasiones desmedidas. Sus piezas reflejan de forma misógina su obsesión por el feminismo en alza de fines del siglo XIX, que lo hacía sentir perseguido y pendiendo del frágil hilo entre la cordura y la locura. Y esta es precisamente la esencia que mantiene la sólida adaptación del clásico El padre, de Marcelo Velázquez, que se presenta en el teatro La Carpintería.

La trama gira en torno al conflicto de intereses entre Adolfo, capitán retirado y científico respetado, y su esposa Laura (interpretados de manera brillante por Edgardo Moreira y Marcela Ferradás) por la educación de su hija Bertha (Denise Gómez Rivero). Para ganar esta disputa, Laura siembra en el Capitán la duda sobre su paternidad. ¿Y si verdaderamente no es el padre de la joven? ¿Cómo comprobar si su mujer le fue infiel? Esta idea lo carcomerá lentamente y lo llevará a la inminente locura.

El resto del elenco es integrado por Ana María Castel, Enrique Dumont, Luis Gasloli y Santiago Molina Cueli. La duda que debilita la psiquis de Adolfo es el hilo conductor de la historia, junto a la astucia de la esposa para conseguir sus propósitos. Cada escena es interpretada con destreza por los actores bajo la dirección de Velázquez, que hace valer toda su trayectoria como actor y director (se formó en la escuela de la reconocida actriz Alejandra Boero, precursora del teatro independiente nacional). Quizás algunos diálogos resultan demasiado largos, pero la tensión mantiene en vilo al espectador, que comienza a sentir empatía por el Capitán y rechazo por Laura en una lograda inversión constante de roles víctima-victimario.

La propuesta de la música en vivo, interpretada por Alejandro Weber, es muy atinada y aporta el dramatismo justo. Asimismo, la escenografía está aprovechada inteligentemente, y sumerge a los personajes en las entrañas de la casa donde sucede todo. Sin dudas, el trabajo de Moreira se destaca entre todas las actuaciones por su enérgica composición de Adolfo, capaz de reflejar todos los matices en su justa medida, desde el temor hasta la fragilidad y la locura.000156881

Por otra parte, sorprende la actualidad del drama de Strinberg escrito en 1887. Sobre el teatro de finales del siglo XIX, Velázquez reflexiona: “Por un lado se encuentra (Henrik) Ibsen, que cuestionó los fundamentos de la sociedad burguesa y se erigió como abanderado del feminismo con sus heroínas Nora, Hedda. Por el otro, Strindberg y su misoginia, asediado por los fantasmas del derrumbe del patriarcado, la lucha de los sexos, la crisis de la institución matrimonial, la traición y el miedo a la infidelidad”. Hoy, a 130 años de El padre, “asistimos -a veces, trágicamente- a su permanencia, como la rémora de un tiempo que aún no es pasado”, concluye el director.

“Hagan conmigo lo que quieran, ya no existo”, balbucea el ya derrotado protagonista de El padre en una de las escenas finales de la obra, que finaliza con el abrazo de Laura a Bertha mientras afirma categóricamente “mi hija”, en lo que constituye una auténtica revancha feminista en medio del asfixiante patriarcado.

Autor: August Strindberg
Adaptación: Marcelo Velázquez
Actúan: Edgardo Moreira, Marcela Ferradás, Ana María Castel, Enrique Dumont, Denise Gómez Rivero, Luis Gasloli y Santiago Molina Cueli
Dirección: Marcelo Velázquez
Diseño y realización de escenografía: Ariel Vaccaro
Diseño y realización de vestuario: Paula Molina
Diseño de iluminación: Alejandro Le Roux
Música original e intérprete en escena: Alejandro Weber
Coreografía: Verónica Litvak
Fotografía: Alejandra Villers
Producción ejecutiva: Lucía Asurey
Asistentes de escena: Gonzalo Jalile Luna – Alan Monserrat

*Miércoles a las 20.30 en La Carpintería, Jean Jaures 858. Abasto, CABA.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s