DÑI: “No puedo ayudarlo, dígame qué se le ofrece”

Por Juan Martín Nacinovich

La compañía ClanDestino Teatro se ríe de las vueltas que debe dar un muchacho para corregir un error de tipeo y muestra el patetismo de aquellos trabajadores convertidos en seres burocráticos. 

“Éste es el recibo por su marido.

Y éste es mi recibo por su recibo.”

Brazil, 1985.

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El piso está cubierto de papeles amontonados en todas las direcciones posibles. Hay sellos, una máquina de escribir, expedientes, un teléfono de antaño, más sellos.

La burocracia, en su esencia, es tan horripilante como invulnerable. ¿Quién ha podido escapar de ella? Al igual que en Brazil, film escrito y dirigido por Terry Gilliam en 1985, un error de tipeo se encarga de cambiar por completo el rumbo de una vida ajena. En la película, una mosca cae en la computadora al momento de insertar el apellido del guerrillero Tuttle y hace que termine siendo registrado como Buttle, un padre ordinario de familia que es cazado instantáneamente por el sistema.

En D.Ñ.I., si bien no hay situaciones de vida o muerte, el que sufre es Peña, un muchacho de lo más normal que solo quiere modificar su documento, en el que aparece como Pena. “Las máquinas de escribir del edificio no tienen la letra “ñ”, va a tener que hablar con Recursos humanos para que las cambien todas”, dispara una de las asistentes de la oficina, para infortunio de Peña.

Con dramaturgia y dirección de David Bogado, D.Ñ.I. apela a un humor cínico, por momentos negro, por otros abordando la sátira de lleno,  generando tensión cuando tiene que generarla. La obra se cobija de principio a fin dentro de un edificio de burócratas empedernidos. Dos secretarias, un jefe, personal de limpieza, un abogado canalla, los roles se reparten entre un sólido elenco compuesto por Rodrigo Pedro, Eleonora Pandra, Cynthia Cabrera y Fernando Martino. Éste último, en el segundo tramo, hace las veces de abogado, que repite: “No lo puedo ayudar, dígame qué se le ofrece”. Es tan desconcertante como hilarante.

Peña, o Pena, incluso Angulo, está perdido, harto, cansado. Dice que está allí por vez número treinta. El espectador realmente se compadece. Los trámites son infinitos, sumamente tediosos, las idas y vueltas son cada vez más largas, lo derivan de una oficina a otra. Se puede ver como el protagonista se desmorona, se entrega al sistema. Puede ser por una cuestión de pertenencia, de identidad, de presión psicológica y/o resolutiva. En realidad, la respuesta es más sencilla: su nombre es Peña, ¿por qué no puede llamarse Peña en su propio documento?

19021321_1070424699726214_893852813_nIntérpretes: Rodrigo Pedro, Eleonora Pandra, Cynthia Cabrera y Fernando Martino

Dirección: David Bogado

Asistencia de dirección: Josefina Barreda

Producción: ClanDestino Teatro

*D.Ñ.I.  Viernes a las 21:00 en Espacio Gadí (Av. San Juan 3852, Boedo).

2 comentarios

  1. Yo la vi y la recomiendo. La puesta, las actuaciones y la dramaturgia nos remiten a una epoca que no queremos
    Volver a vivir. Pero con humor negro el drama de Pena / Peña se sobrelleva durante la hora que dura DÑI

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