Valeria de Vito: “No podría trabajar desde la incomodidad con algo que se gesta en la sensibilidad del ser humano”

Por Angie Pagnotta

Fundadora de la editorial El Ojo del Mármol, De Vito es además escritora y coordina ciclos de poesía. Desde ese lugar central de la escritura habla sobre la actualidad de las editoriales independientes y el proceso creativo.

Valeria de Vito - Foto de Marcelo Pedro

Valeria De Vito dirige el Sello Editorial El Ojo del Mármol. Coordina talleres de literatura y escritura creativa donde la prioridad se centra en el taller como soporte de escritura y así, mediante ejercicios y lecturas de autores clásicos y contemporáneos, el escritor que recién empieza puede encontrar su propia voz. De vito también realiza, junto a la poeta Luciana Reif, el ciclo de poesía Lo que tan rápido fuga, encuentro mensual que puede disfrutarse en Espacio Enjambre. Además es escritora y tiene publicados los libros Colección de fantasmas (Editorial El Ojo del Mármol, 2014 / / reeditado por Ediciones 27 Pulqui en 2015) y Un ramillete de rocío (Editorial El ojo del mármol, 2016). La literatura no falta en la vida de una mujer que, a diario, trabaja en y para los libros. 

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¿Cómo surgió el nacimiento de la editorial?

En 2005 terminaba de cursar el profesorado de Letras y realizaba un trabajo de investigación sobre literatura latinoamericana que me llevó, entre otras cosas, a indagar sobre las tendencias actuales de la Literatura Argentina: qué se estaba escribiendo, quiénes escribían y cómo. Paralelamente a esto, crecía la inquietud de hacer circular lo que escribían poetas que conocía por sus blogs, pero aún no tenían publicaciones. Me pareció interesante crear un espacio de voces nuevas y así se fue armando el sello. Tal es el caso de Hernán Tenorio o Noelia Vera, que fueron dos de los poetas que comenzaron en la editorial. Me llevó casi diez años pensar cómo podría llevar adelante un proyecto así, me parecía algo enorme e inalcanzable. Aprendí algunas cosas básicas del oficio, cómo serían los libros, cómo se registran, qué derechos tienen los autores, qué responsabilidades tiene los editores o qué criterio tendría la editorial. Así empecé y me animé a empezar, ahora extraño esas épocas.

¿Cómo resulta combinar tu trabajo de editora con el de poeta? ¿Cómo haces para conjugar los dos mundos sin que uno de los dos no se vea afectado por el tiempo que insume el otro?

Lo de poeta, te lo debo. Yo sólo escribo, intento. Prefiero no usar títulos, ni etiquetas, ni formatos para definir lo que hago. Creo que poetas son hombres y mujeres que construyeron una idea del mundo en su tiempo de vida y lograron, no sólo escribirla, sino trascenderla. En este sentido, me siento más cómoda con la palabra trabajadora, así dejamos de banalizar al poeta y al editor/a, figuras que están tan bastardeadas últimamente. No pienso que una actividad le quita a tiempo a la otra, porque no me permito preocupaciones burguesas así. Escribo todos los días algo, aunque sean dos renglones. Aprendí a cumplir horarios; a hacer el tiempo, sino el tiempo, no existe. Escribir y editar son dos ocupaciones que transitan el día a día. No son mundos distintos: son mi trabajo.

Justo que mencionás el tema del bastardeo, últimamente está muy presente un fenómeno que ocurre en determinados sectores del ambiente literario, donde se puede notar una cierta incomodidad con lo que los escritores y editores son, tanto por sus formas de manejarse en el medio, como por su alta competitividad pero, por otro lado, en otros de los sectores vemos una inclinación a favor del trabajo en equipo, a la comunidad unida, a la solidez de la alianza escritor/editor/lector. Desde tu perspectiva ¿hacia dónde inclinas la balanza?

Yo no podría trabajar desde la incomodidad con algo que para mí se gesta en la sensibilidad del ser humano. Si fuera así, me bajaría de un proyecto. Entiendo a dónde va tu pregunta y sé que a veces necesitamos de la experiencia de la incomodidad para rechazarla luego. Pero lo cierto es que de los casi cincuenta títulos que publiqué en el sello, el 98% fueron trabajos no sé si de alianza pero sí de acuerdos mutuos entre los escritores y yo para que el libro haga su camino. Respecto de la competitividad, no la veo mal siempre y cuando se respeten las reglas de la competitividad, que para mí son la honestidad y el trabajo del otro. Si eso está,  vienen los besos y los abrazos, los trabajos compartidos y la riqueza del intercambio; pero si no hay reglas, ni códigos, prefiero no competir.

Uno de los fundamentos de la editorial es: “La poesía no se ve interrumpida por el paso del tiempo porque el poema es siempre joven”, en este sentido, ¿cómo es la construcción del catálogo de El ojo de mármol?

Construir un catálogo no es un hecho arbitrario y requiere de mucha lectura y trabajo con el/la autor/a antes de pensar la publicación. La editorial apoya las nuevas voces y trabaja para eso, pero también incorpora voces que son referentes de generaciones posteriores. Tal es el caso de Vanina Andreini, Manuel Alemián o Paula Jiménez España. En ese sentido, considero que la poesía es siempre joven, un acto que refleja un presente continuo en las voces de los poetas. Creo que la construcción del catálogo también vino a partir de una búsqueda personal que se tornó en colectiva, una búsqueda de la identidad que hoy percibo ilusoria en cuanto a materialidad, pero concreta en cuanto que los seres humanos podemos transformarnos a través de lo que hacemos, cuando hacemos con amor y compromiso reales. Creo que pertenezco a una generación que socialmente tuvo que construir su identidad a fuerza de buscar, golpear, luchar.

El mármol es un elemento pétreo, duro; los ojos son elementos nobles capaces de mirar lo que no se ve. Si logramos esculpir el mármol con la mirada puesta en el corazón, creo que derribamos la rigidez, lo desconocido. Entonces El ojo del mármol es eso, la construcción de vos mismo, tu esfuerzo, tus metas, tu trabajo, tus ideas, tu arte.

Y al publicar tus libros, refiriéndonos al último, ¿Cómo surgió la idea de que Un ramillete de rocío tenga ilustraciones y, por otro lado, por qué fue Andrés Fuschetto el encargado de hacerlas?

El ramillete tuvo varias etapas y formatos. Nunca se me ocurrió ilustrarlo y de hecho, había decido no publicarlo. Hasta que Andrés me preguntó si tenía algunas cosas mías para ilustrar y le pasé el libro. Trabajamos juntos desde los comienzos de la editorial, tenemos algunos pensamientos comunes sobre el arte y además somos vecinos. Conocemos la frontera que impone la vía entre la melancolía y la vida real, además de ser fans de Ian Curtis. Creo que eso amerita el hecho de que él y no otro/a artista haya ilustrado Un ramillete de rocío.

¿Cómo iniciaron los Ciclos de lectura de Lo que tan rápido fuga y la unión con Luciana Reif en la organización?

El ciclo comenzó por la propuesta y generosidad de Marcelo Carnero, de organizar un encuentro mensual de poesía, en Espacio Enjambre. La unión viene por momentos vividos externos al ámbito literario, pero que devienen del mismo.

¿Qué espacios literarios crees que hacen falta para que autores y editoriales sigan creciendo en nuestro país?

Hay muchos espacios: ciclos, librerías, cooperativas, ferias. Siempre gente dispuesta a abrir, a fundar medios para ese crecimiento y difusión. Lo que faltan son políticas culturales para respaldarlos/nos, para que esos espacios y/o proyectos puedan sostenerse en el tiempo y sean un bien común que llegue, realmente a varios ámbitos y toque puertas. Que no se sectorice tanto la cultura, que no sea un bien para unos pocos y un lujo para  otros.

La presión tributaria a las editoriales, los porcentajes de ventas, la llegada del E-Book, la falta de empuje a la producción, los costos y el poder adquisitivo de los lectores son algunas de las problemáticas que afectan y rodean el mercado editorial, desde tu óptica de editorial independiente ¿cómo lo ves?

Sí, como bien decís son algunas cuestiones que afectan al mercado pero no lo desdibujan. Hay espacios y canales de venta alternativos y éstos permiten a editoriales pequeñas como el ojo a que puedan seguir haciendo circular sus contenidos y difundir sus autores.

 

Los libros de la editorial pueden encontrarse en:

http://elojodelmarmol.com.ar/puntos-de-venta/

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